El daño ambiental ocasionado por un derrame de hidrocarburo sobre la costa del sur del estado de Veracruz avanzó 50 kilómetros, lamentaron pescadores, prestadores de servicio y pobladores de las comunidades afectadas.
Los primeros rastros surgieron en las congregaciones de Tecuanapa y Zapotitlán, en el municipio de Tatahuicapan; y Punta San Juan, Playa Linda, La Bocana y Jicacal, de Pajapan; sin embargo, ahora se extendieron.
Las afectaciones llegaron a la comunidad de Las Barrillas, del municipio de Coatzacoalcos, cuyos habitantes ya llevaron a cabo un bloqueo en la entrada y salida del lugar como medida de presión hacia las autoridades competentes, que poco o nada han hecho al respecto.
Mención aparte merecen los casos de la Laguna del Ostión, en el municipio de Pajapan; y en Los Arrecifes y El Salado, en Mecayapan, donde ya hay pronunciamientos por parte de asociaciones civiles, recrudeciendo el malestar de la población en general.
Hasta la mañana de este jueves, se reveló que también el daño ambiental alcanzó a llegar a territorio del estado de Tabasco, concretamente a lugares como Barra Panteones, en el municipio de Paraíso; y en Sánchez Magallanes.
Por su parte, el Corredor Arrecifal del Golfo de México dijo a través de un comunicado, que es petróleo lo que está envenenando prácticamente las playas y una laguna desde Tatahuicapan, Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco.
Al mismo tiempo, Corredor, autoridades municipales y pescadores denuncian la falta de acciones efectivas ante esta contaminación petrolera a lo largo de esta parte del Golfo de México.
Desde el domingo 1 de marzo, ha habido diversos reportes de al menos 16 comunidades costeras por la presencia de chapopote en las playas y en el mar, y las afectaciones se hicieron presentes en los ecosistemas con la muerte de tortugas, manatíes y peces, lo que se traduce en múltiples pérdidas y daños a la salud y economía de los pobladores y cooperativas pesqueras.